The Europe-Brazil tour 2024, parte 4, de vuelta en Berlín

El miércoles me levante 7:30, corrí 10 k por Schlossgarten Charlottenburg casi hasta el limite de Berlín. Desayunamos todos en casa, trabajé un rato (estas vacaciones están muy contaminadas de trabajo), nos fuimos con Pá, Má y Pixie por el Schlossgarten hasta llegar al Edeka, compras, y almuerzo en casa. A la tarde, fiaca y trabajo. O trabajo y fiaca. 

Mientras, ¡llegan los 30 Niederegger que compramos! Los conté mal, pensé que eran 28, pero después Sergio encontró los dos que faltaban. 

Para el 5 o’clock tee nos fuimos a la Crepería Kiki, enfrente a la Klausenerplatz. Local bien simple, rico chocolate, tortas de reventa que están buenas. Igual, su especialidad es crepes, tendremos que volver a probarlos. Y nos fuimos al Biocompany, un super del otro lado de la plaza, a comprar pan, que luce bastante bien. Vuelta a Pulsstrasse, bajo una suave pero continua garua. 

Cena en Pulsstrasse, quesos con pan, y fondue de queso que los chicos habían traído de Suiza. Y de postre, degustación a ciegas: Ritter Sport de marzipan vs. Las tabletas de marzipan de Niederegger, dos productos muy similares. El ganador fue el Ritter Sport, pese a ser más barato. 

El jueves me levanté temprano e hice mis 10 k, de a poco me estoy sintiendo confortable como estaba a fines del año pasado. Clavé 1:07:24, 9no mejor tiempo. Mientras descanso, me llama Laurent, imaginé que sería por un tema pendiente de unas presentaciones, pero era para comunicar mi aumento de sueldo y el bono de 2023, me dejó bastante contento.

Desayunamos en Pulsstrasse, yo desayuné rápido, acompañé a Ser a ir a Grover, quería conocer la oficina. Muy amplia oficina, la visita fue muy interesante. Visitamos también el gym y el estudio de música completo que están en el subsuelo.

Sigo caminando al Mall de Berlín, una media hora, mientars cmaianba llegó e-mail de Apple: mi Mac estaba lista! me encuentro allá con Pá, Má y An. La intención era comprar medias divertidas, y allí había 2 locales, más un Falke. Compramos algunos pares de medias. A la hora de salir, llovía copiosamente, por lo que el plan de ir caminando hacia el KaDeWe se cambió por ir en subte. Pá se maneja bien con escaleras, escaleras mecánicas, subtes, va todo bien.

Bajamos cerca del Bikini, un shopping chico al lado del Zoo, incluso se ven algunos animales por los ventanales del Bikini. Almorzamos en el patio de comidas, Pá y Má comida árabe, nosotros puré con chili con carne.

Caminando en el shopping, vimos un local de medias, tiradores y similares, Pá se compra un juego de tiradores. Y aproveché a visitar un local de Teufel, un local de HiFi, había muchas cosas interesantes, que bueno que no vivo acá, ¡me costaría caro parar por este local!

Seguimos al KaDeWe, ilusionamos vendedores en los distintos pisos, y terminamos en el Einstein del 5to piso a tomar un café, y comer unas tortas Sinfonía compradas en Lenôtre. Antes el Einstein las servía, ahora hay que comprarlas y llevarlas… Compramos también unos quesos, incluyendo un gorgonzola dolce, que a Romi (y a mi) nos gustan mucho.

Caminamos un rato por la región, ilusionando vendedores en algunos locales, y comprando algunas cosas en otros, y llegamos a Apple a retirar mi Mac. Seguimos un poco más, y llegamos a Sachiku, un sushi muy bueno debajo de un tren, al que ya fuimos varias veces. Romi llega al ratito, Ser un poco después. No nos sentamos en la barra por Pá, pero tienen una mesa para 6 personas apretaditas que sirvió bien, yo desde la punta elegia platitos y los llevaba desde los botes a la mesa.

Vuelta a casa, tomando el 309. Nos cancelan uno, hay que esperar 20 min… Mientras esperamos, Romi y An van a comprar cosas a la farmacia, ¡y fuera de programa llega el colectivo! Ellas no llegan a tiempo, y lo perdemos. A los 10 min llega puntualmente el siguiente, hora de ir a casa. Pongo mis Mac vieja y nueva a sincronizar, hora de ir a dormir.

El viernes arranco temprano, con una corridita de 10 k, un poco mas despacio. El día luce muy bien. Hasta las 10, el día se va en terminar de configurar la nueva Mac. Ahí llegan Pá y Má, desayunamos, y después me quedo trabajando. Ellos salen a pasear y hacer compras con Andrea, incluyendo supermercado para el almuerzo. Almorzamos ñoquis todos juntos, Ser, Romi y yo trabajamos por la tarde, el resto sale a otro paseo.

A eso de las 6 salimos hacia el Uber Arena a ver un juego de hockey. Por el ruido, Pá se queda en casa a verlo, Pixie lo acompaña, y le acomodamos el sofá cama para que pueda estar cómodo (ahí dormimos An y yo).

El partido es en el Uber Arena, antes el Mercedes Benz Arena. Los alemanes vienen perdiendo algunos símbolos, por ejemplo el año pasado la selección alemana cambio a Adidas, su sponsor por 70 años, por Nike.

En este teatro habíamos visto el show de Genesis hace un par de años, e igual que aquella vez, la entrada fue bastante rápida, pese a la multitud. Estábamos sentados en la anteúltima fila, bien arriba, igual se veía bastante bien, y el juego fue entretenido, con momentos emocionantes cuando los locales (los Eisbärs de Berlín) se quedaron con solo 3 jugadores mas el arquero, contra 5 jugadores más el arquero de los Tiger. Zafaron y mantuvieron la ventaja, y en los últimos minutos seguían ganando 3 a 2, los Tigers sacan al arquero para entrar un sexto jugador. Igual, no alcanzó, y los locales ganaron 3 a 2. Todo el show fue bastante entretenido.

La desconcentración fue ordenada y multitudinaria, y los 5 volvimos en tren sin perdernos. En el kebap cerca de la parada de tren compramos un kebap y un currywurst para cenar, cenamos los 6 en casa, un Niederegger de postre, y a dormir a medianoche.

El sábado Romi sale temprano, se va a Londres por trabajo unos días. Yo hago mis 10 k, y me encuentro con An, paseamos a Pixie por el Schlossgarten. Las dos puntas etarias, Ser y los Opis, duermen hasta tarde, el desayuno es como a las 11. Aprovecho a revisar los últimos detalles de mi valija que me acompañará a Lörrach, y preparar la documentación.

Salimos pasadas las 12 rumbo al paseo de hoy. Vamos en 309+tren a Friedrichstrasse, y visitamos el viejo barrio de Sergio en su llegada a Berlín en 2022. Dia muy lindo, temperatura que va a superar los 24C, el lugar explotaba de gente, con los restaurantes, y la feria. En la feria vi un curioso cinturón con hebilla tipo cierre de cinturón de seguridad de avión, me entusiasmé y me compré uno. Seguimos recorriendo todos los localcitos del Hakeschen Höffe, y ya van siendo las 3, paramos a almorzar en el Block House de Alexandreplatz, promesa que le había hecho a Sergio por bancarse el sushi hace un par de días. Como siempre, carne rica.

Seguimos en la plaza, visitando la fuente de Neptuno, apreciando el Rot Rathaus, acompañando las multitudes, y una pequeña manifestación en favor de Palestina.

Seguimos a Tigertörtchen, simpático local con mini cupcakes, en la zona de St. Nikolas, con vista a la iglesia, vale la pena sentarse a descansar un rato.

Y lentamente se va haciendo hora de volver, volvemos hacia Friedrichstrasse, mientras An y Má van al super las esperamos en el Barist, uno de los varios bares debajo de la vía.

Y volvemos a casa, ya son 8pm. A descansar un rato, cenar pan con quesos y otras cosas en casa.

El domingo me despierto temprano, a eso de las 7:30 salgo hacia Westend, An me acompaña con Pixie, me despiden en la estación. Combino en Südkreuz sin problema, llego al aeropuerto, y hago seguridad rápido. Trabajo un rato en el VIP, hay muy ricas galletas de chocolate.

Vuelo a Zúrich tranquilo, salmoncito de picada. En Zúrich conecto con un tren adelantado a Zúrich Hauptbahnhof, y consigo también un tren rápido a Basel SBB, que salía enseguida.

No me fue tan bien en Basel SBB, en donde tuve que esperar más de media hora hasta el próximo tren a Lörrach, hay un solo tren por hora. Ya son las 2pm, me como una porción de pizza de uno de los locales de la terminal de tren. El tren a Lörrach incluye cambio de tren en Basel Bad Bahnhof, que es la terminal de tren alemana en Basel.

Hospedaje en hotel Stadt Lörrach, ya estuve acá algunas veces, prácticamente en el centro de Lörrach. Me instalo, y me voy a dormir una siesta, que se me hizo esquiva en Berlín por las diversas actividades.

Cena de bienvenida en Lasser, un típico restaurante alemán a pocas cuadras. Me porté bien con una ensalada, para compensar el helado de chocolate que me comí después. Entretenida conversación con Alex (corporate), José (España) y Tommy, sucesor de Johan (Bélgica). Hablando de chocolates, Tommy comenta que mucho del chocolate belga es fabricado por Callebaut, que le vende sus recetas a empresas como Godiva, que por más que intentaron integración vertical, fue muy difícil y se especializaron en la bombonería, mientras Callebaut fabrica el chocolate. Y Callebaut está en Brasil con una academia de chocolate en Sampa, ¡tendremos que visitarlos!

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