The Europe-Brazil tour 2024, parte 2, Lübeck

El sábado An y yo nos levantamos 7:30, desayunamos rápido y salimos en colectivo a buscar el auto a Avis, cerca del Tiergarten. El bus cerca de Pulsstrasse pasa cada media hora en el fin de semana, así que nos sincronizamos bien con el horario. Encontramos Avis, tardan un ratito en atendernos, y con todos los vericuetos de contrato y alquiler, tardamos una media hora en hacernos de una van Ford de 9 lugares, bien grande. ¡Tan grande y con sus 2 m de altura, que salir del estacionamiento da miedo de chocar contra el techo todo el tiempo! Salimos bien, vamos a Pulsstrasse, nos sentamos un rato a acompañar el desayuno del resto, y después salimos hacia Lübeck.  

Por más que sea sino límite de velocidad, con esta van es difícil de pasar los 140 km. En el camino calculamos que ir hasta Lübeck para almorzar allá será muy largo, paramos en Schwerin. Llegando a Schwerin vemos que tiene un imponente castillo del siglo XII al siglo XV, pero modernizado varias veces, luce muy bien. El castillo ocupa prácticamente toda la isla en un lago. 

Paramos a almorzar en el Kartoffelhaus Nr. 1, simpático restaurante con comida OK, en el primer piso tenía varias antigüedades y artesanías a la venta. 

Caminamos por el downtown, y salimos a visitar el castillo, muy bonito, parar en Schwerin fue una muy buena idea.  

Y salimos hacia Lübeck. Llegamos en una hora, el hotel está muy bien ubicado en el centro histórico, dentro de la isla. Estacionamos a un par de cuadras, como empieza el feriado hubo que pagar apenas una hora, el resto del tiempo el estacionamiento es gratuito. El hotel es el KO 15, queda en la plaza Koberg, Nr. 15. Pá, Má y nosotros tenemos un cuarto con baño compartido, ellos van a la habitación con dos camas individuales, An y yo en el cuarto principal. 

Hacemos check in y vamos a caminar por el centro para tomar un cafecito en Niederegger. Pero ya era muy tarde y las 3 sucursales se están cerrando, visitamos la original Stammhaus, que es el flagship store de Niederegger. Muchas opciones, vale visitar. Compramos café y un helado para mi en el local a la calle que hace parte del Niederegger, y nos sentamos en un banco de la plaza a tomar el cafecito.  

Y nos volvemos a la van, queremos ir a Travemünde, a unos 20 min, en donde hay un festival de Semana Santa. Estacionar fue caótico, esperan unas 18.000 personas, al final estacionamos en un hotel cercano. 

Aun cuando anuncian eventos de feria como una vuelta al mundo, en la práctica lo que vemos es una docena de food trucks, y el evento principal, una enorme fogata, más de 10 m de diámetro, y los miles de personas mirando el fogón.  

Nos sentamos en una mesa, y compramos unos panes rellenos muy ricos de queso y champiñón, y queso y jamón, muy ricos. Ser y yo fuimos a comprar las bebidas, justo hubo cambio de barril en la cerveza, y se habían quedado sin vasos, con lo que todo fue muy lento. Cuando llegó la hora de pagar, la moza mira al techo, empieza a hacer la cuenta, abandona, y nos dice que nos vayamos, que está bien. Charlamos y cenamos em la mesa, y fue refrescando, pasadas las 9 nos volvemos al hotel. Dejamos a Pá, Má y An, con Ser, Romi y Pixie vamos a estacionar al auto, conseguimos lugar a varias cuadras, prácticamente a una cuadra del Burgtor. Jugando con el multimedia, Ser ve que la van tiene estacionamiento automático, ¡lo probamos, anduvo muy bien! 

A la cama, a dormir a eso de las 22:30. 

El domingo de Pascuas desayunamos en el hotel, bonita vista a la simple plaza de Lübeck. An llevó huevitos chicos para todos. Desayuno bastante bien, un muy buen camembert, solo yo comí huevo fritos. 

El resto del día paseamos por la isla de Lübeck. Empezamos por el Heiligengeisthospital, bien cerca del hotel, y que desde el siglo XII pasó a ser desde una iglesia, a un asilo, a un asilo para ancianos, a un museo. Seguimos a la St. Marien zu Lübeck, llegamos a las 12:00 para ver el reloj astronómico que hay adentro, parece que a esa hora algo pasaba, pero como justo empezaba la misa, no se pudo. Caminamos hacia el rio al Marzipan Speicher Café, Pá compró miel con marzipan, y papitas de marzipan. De ahí visitamos a uno de los iconos de la ciudad, el Holsentor, que es la puerta de entrada de la ciudad, representada también en los marzipan de Niederegger. Seguimos a la oficina de turismo, adentro está una cafetería que hace facturas tipo Schnecke, por la forma de caracol. Parecen interesantes, pero no fantásticas. Nos vamos caminando por el parque del otro lado el rio Stadtgraben, por un rato la perdimos a la Omi, la seguimos con el Little Lula, hasta que nos encontramos. Mientras, Pixie a gusto corriendo por el parque y jugando con un globo que An le consiguió, hoy es el cumpleaños oficial de Pixie.  

Caminamos hacia la Catedral de Lübeck. Junto con la St. Marien, son las dos iglesias con dos torres. Otras tres iglesias tienen 3 torres altas, con lo que completan 7 torres, y se conoce a Lübeck como la ciudad de las 7 torres. 

Hora de almorzar, paramos en el Paulaner, cadena de comida alemana con origen en Múnich, y como corresponde a una cadena, bien y sin sorpresas.  

Después de almorzar, cafecito en el Niederegger Arcadencafé. Pá y Má se van a descansar, nosotros caminamos rodeando la isla, en el camino encontramos el Behrendshof, un patiecito interno con varias casas, bien simpático. 

Mientras, Pá y Má ya descansaron, nos encontramos con ellos en el camino. Seguimos dando la vuelta, y llegamos al puerto, en el que hay un par de barcos viejos en el agua, en una especie de museo.  Volvemos al cuarto a descansar, y queríamos cenar en el Lübecker Kartoffelkeller, que lucía muy bien, pero no hay mesa para 6 personas. Terminamos en Peter Pane cercano al hotel, mesa de conversación animada con los más diversos temas, incluyendo anécdotas de Guasapampa.  

Dejar un comentario